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Aunque resulte extraño, voy a empezar por el final. En las últimas páginas de Amnesia, de Federico Axat (Ediciones Destino, septiembre de 2018), cuando ya hemos acabado la novela y estamos a punto de cerrar el libro, descubrimos dos cosas: una nota del autor y los agradecimientos. En la primera, invita al lector a pelear siempre por sus imposibles, a creer que puede hacer lo que sueña; en el caso de Axat, escribir una novela, o varias, y escuchar en directo a U2 en su ciudad natal. Pero en los agradecimientos descubrimos algo más. Y es que, de una forma muy distinta a la que nos tenía acostumbrados, da un “giro” a su historia. Porque comprendes el porqué de esta novela, de la profundidad humana que transita sus páginas y sus personajes. Porque es un homenaje y una forma de transmitir lo importante, lo que sustenta una historia: las personas, sean reales o de ficción. Porque al final, cuando creas un personaje, el mundo que has vivido y has captado se filtra por la tinta y acaba vistiéndolos a ellos.

amnesia_federico axat

Como siempre, intentar hablar de un libro de Federico Axat sin revelar parte de la historia es difícil, porque sabe enlazarlo todo de tal manera que una cosa lleva a la otra. Lo que sí puedo decir es que este no es un thriller al uso. No es trepidante, no hay una tensión brutal, con crímenes e investigaciones que no te dejan respirar. La sensación que uno tiene al ir avanzando en la lectura es que Axat se ha centrado mucho más en los procesos personales y mentales de los personajes que en crear una trama de esas que te hacen pasar las páginas a gran velocidad porque quieres saber qué pasa. Aquí no es tanto el qué sino el cómo y el a quién le pasa.

La novela que ha construido Axat empieza con un misterio perfectamente presentado, ya que además del hecho en sí que describe, la aparición de una mujer muerta en el salón de John, con unos elementos que apuntan a que probablemente ha sido él, se añade otro misterio mucho más importante, uno que irá circulando a través de la novela hasta el último momento: ¿ha sido realmente él o no? ¿Podemos fiarnos de nuestros recuerdos? Con Amnesia, Axat nos permite volver a Carnival Falls. Reconocemos paisajes, historias que se explican entre ellos…, pero sobre todo descubrimos unos personajes que puedes tocar, con los que conectas al momento. Y quieres seguir con ellos, quieres ver sus procesos, sus dudas, sus preguntas; quieres comprender las distintas formas que puede adoptar el amor entre hermanos, entre amigos, entre aquellas personas que, aunque desaparezcan durante años de tu vida, pueden volver a ella y que parezca que no ha pasado el tiempo. Entremedio de estas historias humanas, te va dejando pistas, algunas falsas, para que creas que sabes por dónde va a ir, aunque te equivoques, y te lleva por la senda de un descubrimiento que tiene varios hilos y que sabe tejer a la perfección. Pero lo cierto es que, además de esa historia que se va desgranando ante tus ojos, lo que realmente te hace seguir pasando páginas son ellos. Son humanos más allá de la trama, de la intriga; los ves claramente y comprendes lo que tienen dentro; porque hay mucho dentro: problemas reales y dolorosos que crean una atmósfera palpable y sincera, más allá de la ficción. Les ha dado alma, y en parte creo que eso también tiene que ver con lo que explica al final del libro. Con esto no quiero decir que en los anteriores libros los personajes no tuvieran alma. Todo lo contrario. Creo que es una de las características que hace que las novelas de Axat sean tan especiales: te adentras en la historia, pero sales envuelto en la vida de los personajes que la habitan.

Además, esta novela trata un tema complejo y lo hace con elegancia, respeto y un profundo afecto que se cuela por los poros de las páginas. Compré a ciegas el libro, porque hace tiempo que leo a Federico Axat y porque no necesitaba leer la contra para saber que seguramente me gustaría. No me equivoqué, pero sí que me equivoqué en las razones, porque al llegar a la última página, he sentido una calidez sincera que iba mucho más allá de lo que provoca un thriller, un buen misterio o una buena trama. Por eso mismo, hay que agradecerle a Axat que siga escribiendo, porque siempre es un placer leerle.

¡Feliz lunes y felices lecturas!

Inés Macpherson