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A veces, hay retos que hay que aceptar. Este es el resultado de que te pidan que intentes escribir relato corto…

Los ojos de tu abuela

aaaaaaaajos de cristal«Tienes los ojos de tu abuela» dijo con una sonrisa mi padre. «Claro», contesté yo. «Y el resto de su cuerpo». Y le enseñé el cajón donde descansaba la vieja, muerta. Por la cara de horror que puso mi padre, imagino que no era esa su intención cuando lo dijo. Pero si no se explican bien las cosas, corres el peligro de que uno pueda interpretarlas de forma literal.

 

Ropa emocional

espalda

Soy diseñador de emociones. Me gusta que cada pieza de ropa que sale de mis manos tenga la capacidad de captar un estado mental, un sentimiento e incluso un miedo. Y durante un tiempo, la cosa funcionó… Hasta que la conocí a ella. Y mi ropa se volvió loca. Porque ella era todo pasión y hambre, y cada vez que me veía, su ropa se caía sin tan siquiera tocarla. Y claro, aunque uno intente ser de piedra, la ropa no lo es, y la mía también se caía, muerta de ganas de rozar la suya. Así, casi sin poder evitarlo, mis pantalones y su falda se enredaron en un abrazo, justo en el mismo momento en que mi boca se perdía en la suya.

 

Inés Macpherson