Etiquetas

, , ,

En noviembre de 2014 se publicó la tercera entrega de la serie del Inspector Salgado creada por Toni Hill y que se estrenó con El verano de los juguetes muertos y siguió con Los buenos suicidas. Esta tercera entrega, Los amantes de Hiroshima, es un broche perfecto para cerrar la historia de su personaje principal, el inspector Salgado, y el caso de la desaparición de su mujer.

Los amantes de Hiroshima Toni Hill

ARGUMENTO

La crisis ha golpeado el país y las plazas de España se van llenando de jóvenes indignados que claman contra un sistema corrupto. Pero mientras las calles bullen con indignación, el inspector Salgado y Leire Castro siguen investigando la desaparición de Ruth Valldaura, conscientes de que si siguen tirando del hilo descubrirán la verdad… Pero, ¿a qué precio?

Mientras, en una casa abandonada cerca del aeropuerto, la policía encuentra dos cadáveres envueltos en un hule de flores amarillas. Son un chico y una chica, abrazados: los amantes. Podría tratarse de una joven pareja que desapareció hace siete años. En su momento, se sospechó de uno de los amigos de la pareja, pero las circunstancias del crimen y el rompecabezas que, lentamente, se va creando frente a los investigadores, hará que comprendan que la solución correcta no es, en absoluto, la más sencilla.

Entre los crímenes del pasado y los del presente se irán trazando caminos por los que Salgado y Leire tendrán que ir avanzando con pies de plomo para destapar tanto al culpable del crimen de los amantes, como al de la desaparición de Ruth. Y es que, en el fondo, si no somos capaces de construir el pasado, probablemente no comprenderemos en qué momento se rompió todo.

OPINIÓN

Con esta tercera entrega (publicada por DeBolsillo, aunque en un formato mayor que el típico de bolsillo, para que los lectores no perdamos la vista), Toni Hill cierra el círculo que se abrió con El verano de los juguetes muertos. Y lo hace de manera magistral, presentando no sólo una resolución para la trama que inició el doctor Omar al amenazar a Héctor Salgado, sino un crimen a resolver que parece más un rompecabezas literario que un asesinato a la antigua usanza. Aunque en las dos anteriores entregas, sobre todo en la primera, existía un ambiente oscuro, desagradable y tétrico que acompañaba a los crímenes y al personaje del doctor Omar, en esta tercera novela, todo lo que rodea al crimen – la posición de los cuerpos, los cuadros que encuentran en la casa y las coincidencias literarias del mismo – otorga una atmósfera macabra pero poética que parece un broche perfecto para darle unas vacaciones al inspector Salgado.

De nuevo nos encontramos ante una novela coral, en la que no sólo seguimos a los investigadores, sino a todos los implicados en las dos tramas, la del asesinato de Dani y Cris, y la de la desaparición de Ruth. Mientras la primera nos adentra en el mundo de un grupo de jóvenes llenos de sueños truncados, la segunda nos lleva mucho más atrás en el tiempo, a una época en la que las fuerzas del orden se infiltraban en las universidades para vigilar, arrestar y torturar a aquellos contrarios al régimen. Y es que todo lo que hacemos en el pasado tiene una repercusión en el presente, en nuestro posible futuro y, en ocasiones, en la vida de otras personas. Y aquellos que intentan guardar los secretos, ocultar bajo llave aquello que una vez ocurrió, podrán conseguirlo durante un tiempo quizás. Pero al final, todo sale a flote. ¿Qué estaríamos dispuestos a hacer para mantener ese secreto guardado? ¿Qué estaríamos dispuestos a hacer para borrar lo que otros saben, para ocultar lo que nosotros no queremos recordar?

La historia de estos amantes de Hiroshima (a medida que vayamos avanzando en la lectura comprenderemos el porqué de ese nombre) está extraordinariamente hilada. Cada puerta que los investigadores abren da a dos puertas más. Con cada pista que creemos encontrar, se nos abren tantas incógnitas que nos perdemos en la red de engaños que nos ofrecen los personajes, orquestados por un narrador que sabe darnos a cuentagotas los datos necesarios para sospechar, para intuir… y para dejarnos atrapar.

Y mientras se desgranan las incógnitas sobre Cris y Dani, vamos viendo retazos de la investigación que llevan a cabo Salgado y Leire Castro por su cuenta. Porque ninguno de los dos ha dejado de buscar a Ruth. Al acabar el segundo libro, el autor nos apuntaba en la dirección correcta para saber quién podía estar implicado en dicha desaparición. Pero, ¿por qué? Eso sólo lo sabremos al perdernos entre las páginas de esta tercera entrega. Como han demostrado series como True Detective, a veces no es tan interesante, narrativamente hablando, saber quién, sino cómo o por qué. ¿Qué nos empuja, que nos motiva? Y en el caso de la desaparición de Ruth, el porqué es trágico, doloroso y es el punto final a una macabra trama pensada por un malvado omnipresente en toda la saga que, a pesar de desaparecer en la primera, sigue moviendo los hilos de la vida de los que rodean a Héctor Salgado.

Una novela brillante, a la altura de las anteriores, que nos deja con ganas de más, a pesar de estar perfectamente cerrada.

Inés Macpherson
(la reseña también se puede encontrar en la web de Anika entre libros: http://www.anikaentrelibros.com/)

Anuncios