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Hace un tiempo descubrí a Brandon Sanderson y debo reconocer que, desde entonces, intento leer cada uno de sus libros. Hoy le toca el turno a Steelheart (Ediciones B – Nova, mayo 2014). Se trata de una novela que se adentra en el fantástico mundo de los superhéroes, esos hombres que, por casualidades de la vida, sufren una mutación que los hace casi invencibles (vale, algunos lo son de nacimiento), para darle un giro fascinante. Y es que si el poder mundano corrompe a los mundanos, ¿qué hará un superhombre con un superpoder?

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ARGUMENTO:

Hace años, Calamity irrumpió en el cielo y causó una explosión que afectó a algunos seres humanos, a quienes les otorgó ciertos poderes fuera de lo común. A esos humanos se les puso el sobrenombre de Épicos. Y aunque algunos esperaron que fueran como los superhéroes de los cómics, bondadosos y protectores, demostraron ser lo contrario: crueles, despiadados y arrogantes. Debido a su gran poder, empezaron a subyugar la voluntad de los hombres y a gobernar ciudades sin que hubiese oposición alguna.
Chicago sufrió la misma suerte: Steelherat, un malvado Épico, la cubrió de acero y se hizo dueño y señor de la que ahora se conoce como Chicago Nova. Se dice de él que es invencible, que ninguna bala le puede tocar. Pero alguien le ha visto sangrar: David. Y piensa verlo sangrar de nuevo. Pero sabe que solo no lo va a lograr. Necesita a los Reckoners, un grupo clandestino que ha desafiado a los Épicos y que intenta acabar con ellos. Si los encuentra, quizás pueda acercarse a Steelheart y acabar con él.

OPINIÓN:

Cuando nos adentramos en el mundo de los superhéroes, hay un sinfín de posibilidades. Casi todos tienen algún punto débil; los hay que tienen poderes y los hay que tienen tanto dinero que pueden crear armaduras invencibles; los hay que luchan por el bien y los que luchan por sí mismos… Casi siempre hay un equilibrio: un héroe siempre necesita un villano que le iguale, un reto; normalmente tanto el uno como el otro tienen alguna peculiaridad, algún poder que los hace ser especiales. Pero, ¿qué ocurre cuando no hay quien pueda plantarles cara? ¿Qué ocurre cuando esos héroes tienen todos los defectos de los humanos y un poder sin igual? Pues que sacan lo peor del ser humano: su crueldad, su deseo de someter, de conquistar, de poder sin pagar las consecuencias. Se convierten en tiranos. Y eso son los Épicos que ha creado Brandon Sanderson: tiranos con todos los defectos de personalidad de un humano, pero con unos poderes que los hacen invencibles. De esa manera, se puede subyugar, sembrar el terror y pisotear a cualquiera que se ponga en su camino.

Como siempre, Sanderson ha demostrado su capacidad para crear una realidad distinta, fantástica pero a la vez muy humana, donde se plantea la idea contraria que defendía Spiderman: para el hombre araña, un gran poder comporta una gran responsabilidad. En el caso de los Épicos, un gran poder comporta impunidad, libertad de acción, poderse saltar las leyes y saber que lo único que va a hacer la gente es tener miedo. De hecho, es una metáfora perfecta de lo que actualmente parece el poder: algo inalcanzable, intocable, que hace y deshace a su antojo y el pueblo debe bajar la cabeza y aceptarlo. Quien se rebela, es castigado. Porque el poder es lo que tiene: por norma general, corrompe. Y si a pequeña escala ya corrompe bastante, a gran escala, con poderes que te permiten esquivar las balas, ¿quién te va a detener? Nadie.

Es una premisa interesante, cargada de significado y que consigue retratar la realidad a través de la fantasía. Y, como también ocurre en la realidad, siempre hay algún grupo dispuesto a plantar cara, a decir «basta». Esos son los Reckoners. Para ellos, Sanderson ha creado una serie de personajes, cada uno con sus peculiaridades (los discursos de Cody son memorables) y sus secretos. Entrar en cada uno de ellos no solo llevaría tiempo, sino que rebelaría ciertos misterios que es mejor ir desvelando a medida que se avanza en el libro. Porque además de haber construido unos personajes magníficos, también ha conseguido hilvanarlos en una estructura narrativa impecable, donde vamos encontrando pistas, hilos que nos llevan hasta el punto que el autor quiere; solo cuando ha llegado el momento descubrimos lo que se ocultaba tras esa sombra que intuíamos.

A través de David, un muchacho obsesionado con los Épicos y con acabar con Steelheart, el asesino de su padre, descubrimos la ciudad (una ciudad cubierta de acero, bajo la oscuridad absoluta, y con calles subterráneas por las que perderse), descubrimos la sociedad que se ha impuesto en Chicago Nova y la que subyace, un poco más abajo. Y descubrimos a los Reckoners. De esa manera, el autor mantiene el misterio, ya que David casi siempre está a oscuras respecto a sus compañeros: no conoce su pasado, ni sus motivaciones ni nada. Solo que matan Épicos. Y eso a él ya le basta.

Steelheart es una novela bien hilada, sostenida sobre una idea interesante y original, que hace que tanto la imaginación como la reflexión se pongan en marcha. Aunque al cerrar el libro siguen planeando sobre nuestras cabezas algunas dudas (las mismas que tiene el personaje), como por ejemplo qué es Calamity y por qué otorgó poderes a unos y no a todos, lo cierto es que Sanderson nos ofrece un regalo bien envuelto, con todos los ingredientes que domina y a los que nos tiene acostumbrados. Es, como siempre, un placer sumergirse en sus historias.

Inés Macpherson
FUENTE: Anika entre libros (http://www.anikaentrelibros.com/)