Etiquetas

, ,

En abril de 2014, Debolsillo publicó Volver, una pequeña joya literaria de Toni Morrison. Una novela que se adentra, en escasas páginas, en el mundo de la guerra, el conflicto racial, la explotación… para mostrarnos dos de los elementos que acompañan más a menudo al ser humano: la culpa y la búsqueda de redención. Una muestra de que, a veces, en un espacio reducido se pueden transmitir muchas cosas.

244_P325233.jpg

ARGUMENTO:

La guerra siempre deja secuelas: amigos muertos, crímenes imperdonables e innecesarios, rostros destrozados… Son las imágenes que no puede evitar recordar una y otra vez Frank, un veterano de la guerra de Corea que vuelve a su país con el peso de la pérdida, la culpa y la muerte, incapaz de aceptar lo que ocurrió, incapaz de avanzar sin el alcohol.
A pesar de sus intentos por dejar atrás el pasado, por olvidar y ser olvidado, hay alguien en su hogar a quien siempre ha protegido y que necesita su ayuda: su hermana Cee. Abandonada por el hombre que la iba a hacer su mujer, empleada en la casa de un médico sin escrúpulos, Cee corre peligro. Y Frank deberá enfrentarse a las sombras que le persiguen para llegar hasta Georgia y salvar a su hermana de la muerte, para así, quizás, saldar cuentas con sus crímenes pasados.

OPINIÓN:

Una valla, unos arbustos, unos caballos fascinantes, y una imagen, la de un hombre negro siendo enterrado sin ceremonia, sin respeto, sin miramientos. El resumen del mundo en el que, durante demasiado tiempo, tuvieron que vivir aquellos a quienes no se les respetaba por el simple hecho de tener otro color de piel. A base de pinceladas, pequeños instantes en los que esa diferencia y ese desprecio se hace patente (el momento, por ejemplo, en que Lily intenta comprar una casa pero le dicen que en ese barrio ella no puede), Toni Morrison es capaz de construir una historia en la que esa diferencia se hace patente sin necesidad de mencionarla. La sutileza y la maestría de su prosa permite ser conscientes de lo que subyace sin perder el hilo de la narración, que se adentra en el infierno de los recuerdos de guerra reprimidos, pero también del intento de sobrevivir en un mundo en el que los que estaban abajo debían permanecer abajo y casi agradecer el hecho de ser pisoteados.

La narración se pasea entre Frank, Cee, Lily e incluso Lenore, la abuela de Frakn y Cee, personaje que sirve de ejemplo para mostrar que la crueldad y la incomprensión puede habitar en cualquiera, incluso en uno de los nuestros. Y entremedio de cada pequeña ventana a las vidas de esos personajes, Frank se dirige a la persona que escribe su relato para confesarle ciertos aspectos de la historia que no aparecen en la narración y con quien acabará por compartir la secreta culpa que le ha hecho querer ser invisible.

Mediante las diferentes perspectivas de la historia, podemos pintar un cuadro de los complejos tiempos que se vivieron en Estados Unidos durante esa época, de las dificultades económicas, de las diferencias sociales y del olvido en el que caían muchos veteranos de guerra, sobre todo si eran afroamericanos. Pero también podemos componer una fotografía de distintas maneras de enfocar la vida, de enfrentarse a ella. Frank huyó del pueblo para convertirse en soldado y ser algo, alguien, para descubrir el dolor, la pérdida, la vergüenza, la culpa y el monstruo interior al que ahora no puede acallar; con sus recuerdos, Morrison nos muestra el sufrimiento interno de tantos otros soldados que tuvieron y tienen que convivir con lo absurdo y espantoso de una guerra, despertando la bestia que llevan dentro para después no saber cómo deshacerse de ella. Lenore, la abuela, representa aquellos a quienes, tras hacer un esfuerzo por sobrevivir y conseguir un espacio en el mundo, están dispuestos a despreciar a cualquiera que venga a molestar ese pequeño equilibrio, ni que sea familia; una mujer que tiene que solidarizarse con los suyos, pero a quienes maltrata a la primera de cambio a causa de la rabia que le da tener que compartir lo que es suyo. Lily representa la mujer luchadora, la que tiene un sueño y está dispuesta a conseguirlo, a pesar de las trabas que el mundo le ponga. Cee representa el aprendizaje: de mujer que quiere huir a cualquier costa, a mujer que comprende que debe tomar las riendas de su vida, aunque se equivoque. Hay otras mujeres en la historia, mujeres que tienen un papel secundario pero que representan ese saber popular que se asienta en las raíces de la tierra y que se centra, sobre todo, en el respeto. Ese respeto a uno mismo que tanto Frank como Cee tendrán que recuperar para poder vivir.

Volver es una pequeña muestra del talento de Toni Morrison, capaz de mostrar mucho más lo que dice, capaz de ahondar, en menos de 200 páginas, en un sinfín de emociones humanas que dibujan un paisaje desolador, pero en el que siempre hay un resquicio de esperanza, incluso para los muertos, a quienes podemos honrar incluso cuando el resto los ha olvidado. Una novela para reflexionar sobre una época, pero sobre todo sobre el desprecio hacia los otros seres humanos que son distintos a nosotros. Algo que, por desgracia, sigue demasiado patente en la actualidad, por mucho que la historia nos haya enseñado el horror al que eso nos conduce.

Inés Macpherson
FUENTE: ANIKA ENTRE LIBROS (http://www.anikaentrelibros.com/)

Anuncios