Etiquetas

, ,

A principios de año, Anagrama publicó la nueva novela de Martin Amis, Lionel Asbo. El estado de Inglaterra, un libro extraño, ácido, planteado como una crítica satírica y con toques de humor negro, que se adentra en los suburbios londinenses para reflexionar sobre el dinero, la violencia y la moralidad, o la falta de ella, que presenta nuestra sociedad.

plantLIONEL.qxd:PlantALBA.qxd

ARGUMENTO

Desmond Pepperdine es un adolescente que vive con su tío Lionel Asbo, anteriormente conocido como Lionel Pepperdine, en un piso de un sórdido suburbio londinense. En el mismo edificio vive su abuela, a la que Lionel ya considera vieja a pesar de no haber cumplido los 40, pero que tiene ciertas necesidades emocionales y sexuales que soluciona de manera poco ortodoxa. Y es que en Diston las cosas son así: eres madre a los 13 y abuela a los 30. Y en muchas ocasiones, ni siquiera sabes quién es el padre de la criatura.
Lionel es un criminal desde que tiene uso de razón y anima a su sobrino a comportarse como él: le anima a saltarse las clases, a robar coches y a ver porno, pero del duro. Alimenta a sus perros con tabasco y cerveza para aumentar su ferocidad. Todo en él es brutalidad, y defiende que hacerse el idiota es la mejor estrategia para que la gente te haga caso y te tenga miedo a la vez.
Sin embargo, todo cambia el día en que, durante uno de los múltiples periodos en los que Lionel pasa entre rejas, este le pide a Des que rellene un boleto de lotería. Los millones llaman a la puerta, dispuestos a cambiar la vida de Lionel y su familia. Pero, ¿puede el dinero cambiar realmente a una persona como Lionel? Y si lo hace, ¿será a mejor o a peor?

OPINIÓN

Martin Amis ha escrito una novela ácida, mordaz y, en ciertos momentos, divertida, que intenta hacer un retrato satírico y algo salvaje de la sociedad inglesa (y probablemente europea si aprendemos a mirarnos con ojo crítico) y su moralidad o su falta de ella, mejor dicho. De la mano de un personaje como Lionel Asbo (de quien se nos explica el origen del apellido, dando pie a un momento de iluminación para comprender el humor que desprende el libro) y de todos los personajes que le rodean, vemos una sociedad marcada por la brutalidad, no solo la que proviene de la violencia, y por la obsesión por el dinero y por ser alguien; una sociedad en la que la prensa se ceba, critica y manipula; una sociedad donde se podría creer que por tener dinero puedes hacer cualquier cosa, más allá de toda moralidad. Actualmente tenemos varias muestras de la capacidad de los poderosos para robar impunemente. Pero, ¿qué pasa si el que quiere actuar impunemente no es un poderoso, sino un tipo corriente, salvaje y sin límites al que le toca la lotería?

Uno de los puntos fuertes de esta novela es la capacidad de Amis para crear espacios y personajes y hacerlos palpables. Podemos ver, tocar e incluso oler las calles de Diston, ese suburbio extraño en el que habitan Des y su tío. Podemos notar la condensación, el hedor y el ruido que se amontonan por las calles por las que transita Des para ir al instituto. Podemos sentir la densidad y el agobio del pequeño apartamento en el que viven, o la asombrosa ferocidad de los perros, siempre a punto de atacar desde el balcón, ladrándose entre ellos, insultándose aunque no podamos entender sus ladridos.

Durante la primera parte de la novela, asistimos a la presentación de los personajes que, tanto a grandes trazos como en los pequeños detalles, van tomando forma para dejar claro desde el principio cuál es su punto de vista ante la vida. Asistimos a la fiereza de Lionel y a las dudas de Des, que no sabe si lo que está haciendo con su abuela es correcto o no, y si debe seguir escuchando a esa voz interior que le dice que merece algo más, que puede conseguir algo más de lo que le ofrece su tío Lionel. En las siguientes partes, vemos la evolución de los personajes y llegamos a contemplar el absurdo del dinero en la piel de Lionel, quien acaba por contratar a un asesor de imagen para quedar bien en la prensa, ya que desde que tiene dinero, es famoso. Pero, ¿qué es la fama? Antes uno era conocido por sus logros, sus triunfos. Actualmente, vivimos en una sociedad donde estar casado con alguien o haber salido en un programa nos convierte en famosos. ¿Dónde está el valor de todo eso? ¿Dónde está el límite del dinero y la fama? Quizás por eso, Lionel siempre acaba en la cárcel; incluso lo busca, porque es una manera de volver a sus orígenes, de recordar quién es él realmente, aunque ese él sea un animal con ganas de seguir mordiendo. Porque «en la cárcel siempre sabes dónde estás». El mundo regido por el dinero es demasiado amplio, demasiado peligroso. Incluso más que la cárcel, al menos para Lionel. Porque permite un margen de acción tan inmenso que las posibilidades son ilimitadas. El problema es que uno puede pintar la fachada con billetes, pero, ¿cambia realmente lo que hay dentro?

El mismo autor comentó, en una entrevista en el diario El País, que lo que ha conseguido con este libro es crear un monstruo masculino. Y le damos la razón. Lionel Asbo es un compendio de brutalidad, pocas luces y muy malas ideas que deambula por la novela demostrando estar perdido fuera de su elemento. Es un ser con una capacidad de herir a los demás, de utilizarlos a su antojo y de crear batallas campales en el lugar menos indicado, que sorprende que en algún momento no esté entre rejas.

Sin embargo, y más allá de la capacidad de provocación y de observación a los que Amis lleva esta crítica y sátira social, Lionel Asbo. El estado de Inglaterra es una novela con altibajos. No tanto por su calidad literaria, como por ciertos momentos puntuales del argumento en los que uno se pierde. Y no porque sea complicado, sino porque a veces no sabemos realmente hacia dónde nos lleva y qué nos quiere mostrar el autor. ¿Nos está diciendo que vivimos en una sociedad que no aprende de sus errores? ¿O tal vez que vivimos en un mundo cuya moral está corrompida en todos los estratos y que se utiliza cualquier medio para conseguir el éxito? ¿O nos está diciendo que cualquiera, incluso el más bestia, puede tener un día de suerte y hacer que su vida cambie… o no? Es difícil saberlo. Quizás sea un poco de todo lo anterior. Lo que está claro es que ésta es una novela que no deja indiferente.

Inés Macpherson
FUENTE: Anika entre libros (http://www.anikaentrelibros.com/)