Etiquetas

, , ,

En septiembre de 2012, Ediciones B publicó, en su colección Nova, la secuela de la trilogía de Nacidos de la Bruma, de Brandon Sanderson, bajo el título Aleación de Ley. Es una de esas novelas fantásticas, de ciencia ficción, en las que se mezclan aspectos del western, del steampunk, pero sobre todo, aspectos de las novelas de aventuras. Un libro entretenido e imprescindible para los seguidores de la trilogía de Sanderson.

ARGUMENTO

Para aquellos que siguieron la saga de Nacidos de la Bruma, de la que procede esta curiosa secuela, han pasado trescientos años desde los acontecimientos que se narran en dicha trilogía. Ahora encontramos canales, ferrocarriles, electricidad, y crecientes rascacielos que invaden el planeta y compiten con la bruma.
Pero aunque la tecnología parece abrirse camino en Scadrial y, en especial en la metrópoli de Elendel, debe convivir con el mundo de la magia de la alomancia. Algunos hombres incluso utilizan dicha magia para mantener el orden y la justicia en el territorio de los Áridos. Es el caso de Lord Waxillium Ladrian, conocedor tanto de la alomancia como de la feruquimia, dos poderes que domina a la perfección gracias a las aleaciones que tiene.
Sin embargo, una tragedia lo empuja a dejar los Áridos para volver a Elendel y ocupar el lugar que su tío muerto ha dejado en la familia. Wax deberá jugar el papel de noble si quiere conseguir que su patrimonio y todos aquellos que dependen de él no se vayan a la ruina. Pero la metrópoli no es tan luminosa como parece. Algo oscuro y peligroso se mueve entre sus calles. Algo que obligará a Wax a escoger entre sus supuestas obligaciones como noble y su esencia de vigilante.

OPINIÓN

Adentrarse en un mundo fantástico permite crear nuevas leyes físicas, nuevas capacidades mágicas, nuevos conceptos para definir las relaciones humanas basándose en relaciones ya conocidas, como el abuso de poder, el deprecio hacia los que son diferentes, o hacia los que no entran dentro de un esquema social adecuado, o simplemente hacia aquellos que tienen menos que uno mismo. Y eso mismo hace Brandon Sanderson gracias al especial universo que creo en la trilogía Nacidos de la Bruma, y que ahora sigue su curso en esta Aleación de Ley: mostrar que por muy alejados y mágicos que sean los universos fantásticos que creamos con nuestra imaginación, siempre existen las luchas entre el bien y el mal, entre los poderosos que abusan de los débiles y aquellos que intentan defenderlos. Y es que esa dualidad es intrínseca al ser humano y parece que no la puede soltar.

Brandon Sanderson apunta, en los agradecimientos que encontramos al inicio del libro, que siempre tuvo intención de proseguir con el universo que había creado en Nacidos de la Bruma, hacerlo evolucionar, que cambiara y utilizara la tecnología para seguir adelante. Su idea, dice el autor, era situar una segunda trilogía épica en una era urbana, y otra trilogía en el futuro… Pero a veces, cuando uno deja que los universos de ficción crezcan, estos deciden buscar nuevos caminos, rutas que el propio autor quizás no hubiese imaginado y que, de repente, se ve llevando a cabo con éxito. Algo parecido es lo que le ha ocurrido a Sanderson. Y el resultado es esta evolución de Scadrial que aparece en Aleación de Ley: moderna, creciendo y evolucionando… Y como casi siempre que una sociedad crece y se moderniza, lo hace a costa de otros. Y normalmente son los ricos y poderosos aquellos que crean las leyes para protegerse y abandonar a su suerte a aquellos más desfavorecidos. O al menos esa es el discurso que tiene uno de los personajes del libro: que a los ricos sólo les importan los ricos y que el resto puede pudrirse; que todo el trabajo que se hace en los Áridos no sirve para nada porque los verdaderos criminales son los que visten bien y ocultan sus crímenes bajo una capa de nobleza y dinero… que hay que llevar a la sociedad hacia una nueva revolución. Pero, ¿es ese el verdadero objetivo de la situación de robos y secuestros que perpetran los desvanecedores? ¿Quién hay realmente detrás de esas acciones?

Esas son algunas de las preguntas que deberá resolver Lord Waxillium Ladrian, quien intenta vivir sin pensar en su pasado en los Áridos ni tampoco sucumbir en exceso a la urbe de Elendel, mientras hace planes de boda con Steris, la hija de una familia adinerada que puede solucionar los problemas de la familia Ladrian. Pero por mucho que intente evadirla, la realidad persigue a Wax, y en la celebración del compromiso de una pareja de nobles, los desvanecedores aparecen para robar y secuestrar… a Steris. Eso despertará el instinto de vigilante de Wax, quien junto a Wayne, su inseparable ayudante, y la misteriosa e inteligente Marsai (familiar de Steris), emprenderá la búsqueda de la verdad, que lo llevará a descubrir que no todo es lo que parece.

Aleación de Ley
es, además de un buen producto de ciencia ficción y fantasía, una novela llena de acción y humor, pues los diálogos entre Wax y Wayne están llenos de ironía, dobles sentidos y críticas plagadas de burlas bien recibidas. Ambos personajes tienen una fuerza y una química especial que va dejando un rastro magnífico a través del libro y que arrastra poco a poco a la tímida Marsai, que se descubre como una mujer inteligente y capaz de superar sus miedos y sus pudores para seguir a esta pareja carismática y a la vez algo loca que gana puntos cada vez que pasas la página.

Escrita con agilidad y buen ritmo, la novela avanza a base de luchas, tiros e investigaciones, además de una gran dosis de la magia de la alomancia y la feruquimia, que obligan al lector a dibujar no sólo el paisaje y la trama que describe Sanderson, sino a imaginar el funcionamiento de esos saltos, empujes y burbujas de velocidad que definen las capacidades de personajes como Wax y Wayne. Una muestra de la diversidad y riqueza imaginativa y descriptiva del autor, que es capaz de mezclar distintos géneros como el western, la novela de acción, el steampunk y la fantasía, para crear un nuevo tipo de novela de ciencia ficción.

Aunque es cierto que Aleación de Ley puede leerse como una novela diferenciada de la trilogía de Nacidos de la Bruma, también es cierto que la mitología y la magia que la fundamenta no serían posibles sin los anteriores libros, por lo que es aconsejable sumergirse en ellos. Pero, más allá de este aspecto, la novela funciona por sí misma y deja las puertas abiertas para nuevas aventuras de la mano de este curioso trío formado por Wax, Wayne y la joven Marsai.

En definitiva, Aleación de Ley vuelve a ser una muestra del dominio de la narrativa de ciencia ficción, fantasía y acción que despierta nuevos caminos para los amantes de la trilogía de Nacidos de la Bruma y que, quizás, pueda picar la curiosidad para aquellos que todavía no la han leído y sepan disfrutar de libros que avanzan a base de duelos, disparos, persecuciones y misterio.

INES MACPHERSON
FUENTE: ANIKA ENTRE LIBROS