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DESOBEDIENCIA CIVIL Y OTROS ESCRITOS, de Henry D. Thoreau (Alianza Editorial)

Hace unas semanas tuve la suerte de poder leer esta serie de escritos de Henry D. Thoreau, una lectura muy recomendable para los tiempos que corren.

La recopilación de escritos de Henry D. Thoreau que se encuentran en Desobediencia civil y otros escritos son una muestra que resume los diferentes aspectos de la filosofía y el pensamiento de esta figura singular de la historia estadounidense. Aunque probablemente sea más conocido por haber escrito la obra Walden (un ensayo fruto del tiempo que el autor vivió en el bosque), estos escritos recogen la esencia de su ideología heterodoxa, antiesclavista, antiimperialista y radical, que apunta temas que, hoy en día, siguen siendo de actualidad.

El primer ensayo, Una vida sin principios, podría comprenderse como una declaración de intenciones que abarca no sólo una ideología política, sino vital. Desobediencia civil se adentra más en el terreno político, y analiza el funcionamiento del Estado y cómo el hombre debe preguntarse cuál es su papel en dicho Estado, si debe ser antes ciudadano que hombre. Los dos ensayos restantes, La esclavitud en Massachusetts y Apología del capitán John Brown destilan también su cuestionamiento moral sobre la justicia y la igualdad del país, aunque tratan temas más concretos de la historia americana.

OPINION

¿Qué papel tiene Henry D. Thoreau en la historia del pensamiento de Estados Unidos? ¿Y en la historia de la filosofía en sentido general? No son muchos los pensadores que han inspirado a personajes tan emblemáticos como Gandhi y que, a su vez, pasan desapercibidos en muchos libros de historia. Como ya se apunta en la introducción de Desobediencia civil y otros escritos, Henry D. Thoreau se estudia, pero desde un análisis canonizado, academizado y sin mucha profundidad. Esta pequeña recopilación intenta mostrar algunos de los escritos más remarcables del pensador y permiten que el lector se haga una idea, por si mismo, de cuáles eran las ideas que defendía el autor de Walden.

Aunque Desobediencia civil es el ensayo que da nombre al recopilatorio, probablemente por ser el más conocido de todos, no parece que sea por azar que el editor ha situado Una vida sin principios en primer lugar, ya que de él se desprenden los pilares de su pensamiento. En él, Henry D. Thoreau expresa una crítica mordaz a la sociedad en la que vive y plantea posibles opciones para escapar de ese mundo exclusivamente centrado en las ganancias, en el trabajo por el trabajo, en la búsqueda del beneficio por encima de todo… Critica el despilfarro, el capitalismo sin límites que lo arrasa con todo, incluso con la dignidad humana. Cuando uno se sumerge en las páginas de este primer ensayo se da cuenta que Henry D. Thoreau criticó lo que, actualmente, se sigue criticando en relación al sistema. Aunque se le podría tildar de animar a la holgazanería por el rechazo al trabajo que presenta en ese escrito, el autor plantea un tema muy interesante: ser muy trabajador no significa emplear correctamente el tiempo ya que cuando la vida se rige exclusivamente por la obligación de “ganarse la vida”, ¿dónde queda el hombre en ese esquema? ¿Cómo va a poder trabajar su vida interior si únicamente está pendiente de ganar y ganar? ¿No sería el momento de replantear el concepto de trabajo en el marco de la vida humana?

Thoreau se pregunta a menudo qué queda del verdadero hombre – de ese ser con conciencia y vida interior – en la sociedad del momento, obsesionada por el trabajo y el dinero; una sociedad en la que, por lo que vemos en Desobediencia civil, la justicia y lo correcto no van de la mano, donde la conciencia parece estar diluida en la obediencia; donde nadie cuestiona nada, ni siquiera lo que es moralmente cuestionable. Viendo que la política y la justicia no defienden la moralidad ni la verdadera libertad de las personas, Thoreau aboga por esa desobediencia que le hizo tan famoso. Una desobediencia que se sustenta en comprender que el poder político no se mueve por lo que debería, sino por lo que le interesa a él y a los poderes económicos. Una crítica que resuena en la actualidad.

Antiesclavista y antiimperialista, Henry D. Thoreau se interroga sobre qué es lo que hace que un hombre considere que otro hombre es inferior a él, convirtiéndolo, de esa manera, en su esclavo. En una frase que podría resumir perfectamente muchas de las ideas de Thoreau, el autor aconseja que antes de ser ciudadanos, deberíamos ser hombres, y los hombres libres no someten a otros, ni mediante la esclavitud ni mediante la guerra imperialista que critica en Desobediencia civil.

Acérrimo defensor de la implicación, crítico con las personas que critican pero no actúan, que no son consecuentes con sus pensamientos, Thoreau defendió en vida a un personaje polémico, como el capitán John Brown, un abolicionista al que le dedica una apología en la que canta sus virtudes y, sobre todo, su capacidad de comprometerse con sus ideas. Tanto la Apología del capitán John Brown como el escrito dedicado a tratar el tema de la esclavitud en Massachusetts pueden resultar algo ajenos al lector, ya que trata temas concretos de la historia americana, pero esta edición tiene la suerte de contar con la excelente introducción de Juan José Coy que permite no sólo situarnos en el contexto histórico en que se escribieron estos ensayos, sino también comprender la ideología de Henry D. Thoreau de una forma más completa y profunda.

A pesar de tratarse de un ensayo que podríamos llamar filosófico, Thoreau tiene una capacidad literaria impecable, por lo que su lectura resulta amena e intensa. Eso sí, su mordacidad y su sinceridad no dejan indiferente al lector, que podrá comprobar que, en muchos aspectos, el ser humano no ha cambiado mucho a lo largo de la historia.

FUENTE: ANIKA ENTRE LIBROS

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