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Como recientemente iniciada en la novela negra (no he leído todavía la trilogía Millenium de Steig Larsson, aunque todo llegará), me ha sorprendido gratamente la primera novela de Domingo Villar, Ojos de agua, publicada por Siruela en el 2006. La asociación para la difusión de la novela negra y criminal Brigada 21 le otorgó el premio a la mejor primera novela y ya va por la 6ª edición.

Para los que no están acostumbrados a este tipo de literatura y quieren iniciarse a ella sin enfrentarse a grandes novelas de más de 500 páginas, Ojos de agua es una gran manera de adentrarse en este género. Su redactado es excelente, dinámico y atrapa desde el primer momento. Los inicios de cada capítulo, siempre con una definición de alguna de las palabras o conceptos clave de dicho capítulo, otorgan al libro un aire fresco que sorprende e incluso propone un juego: ¿por qué ha escogido el autor esa definición? Pero lo más destacable es la pareja policial, Leo Caldas y Rafael Estévez, el primero un solitario inspector acostumbrado a seguir sus instintos, y el segundo, un zaragozano que ha acabado en Vigo, con un carácter impetuoso y a veces arrollador. Esta pareja de investigadores consigue regalar momentos hilarantes al lector en medio de la trama.

Una recomendación para este verano… para los que no la hayan leído ya, claro! Por cierto, el autor ha publicado un nuevo libro con Siruela: La playa de los ahogados. ¡A ver qué tal será este!